Normas para hacer un buen semillero

Estudiar las observaciones generales de cultivo que reseñamos en el dorso de las bolsitas de semillas. Comprobar si las plantas a sembrar requieren semillero o siembra directa. Hacer las operaciones en la época correcta.


Rellenar el recipiente donde vayamos a sembrar con tierra vegetal o turba especial para hacer semilleros. Este recipiente puede ser una bandeja, maceta, etc. También podría hacerse en el suelo del jardín, si es una zona protegida y la especie a sembrar lo permite. Sería el mismo proceso que en un recipiente.

Compactar ligeramente con un útil llano y dejar una superficie lisa.


Regar la tierra vegetal de forma que la superficie lisa quede bien humedecida y dejar filtrar todo el agua durante unos minutos


Depositar la semilla necesaria uniformemente repartida en la superficie.


Enterrar la semilla con tierra vegetal, turba, vermiculita, de forma que encima de la semilla haya un grosor material doble que la altura de la semilla aproximadamente.

 

Humedecer ligeramente, con un spray, todos los días (una vez) el semillero de forma que no quede muy reseco.

 

Cuidar de que tenga luz durante el día y en algunos momentos hasta sol, pero no demasiado, porque puede resecar en exceso la tierra.


El semillero se debe mantener entre 15 y 25ºC, si se considera que puede bajar de 15ºC sería conveniente colocar un plástico por encima que actuara de invernadero y posibilitará una emergencia a las plántulas más rápido y uniforme. Retirar el plástico en el momento que emerjan las plantitas.


Siguiendo estas normas la germinación se realizará con normalidad variando en el tiempo según las plantas se trate pudiendo oscilar entre 4 días y 1 mes.


Si se trasplanta, hacerlo cuando las plántulas tengan entre 5 y 6 hojas (unos 10 ó 15 cm. de altura). Antes de arrancar las plantas regar bien la tierra. Al  plantar las plántulas en su lugar definitivo enterrar hasta 2 centímetros más arriba de donde terminan las raíces. Seguidamente regar abundantemente. A los dos o tres días regar otra vez.


A partir de aquí, aplicando los cuidados naturales, la plantita  se desarrollara correctamente y nos sentiremos muy orgullosos cuando obtengamos los frutos deseados.